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Cuándo y cómo mantener tu vivienda
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¿Cuándo y cómo hacer el mantenimiento de tu vivienda?

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Cómo planificar el mantenimiento del hogar

Descuidar el mantenimiento de tu casa significa correr el riesgo de que se deteriore. En este artículo te ofrecemos conocer todo lo que necesitas saber sobre el mantenimiento, ya sea para una vivienda pequeña o una casa unifamiliar.


Mejora el confort de tu hogar

Cuando decidas realizar una obra de mantenimiento importante o realizar  reformas integrales, es imprescindible que te plantees la cuestión de mejorar el rendimiento de tu vivienda, para aumentar tu comodidad y su valor.

Por ejemplo, aprovecha realizar una reforma de fachada para aislarla del exterior, lo mismo ocurre cuando te planeas reparar el tejado. Hoy en día, existen procesos muy eficaces para aislar los tejados desde el exterior. También puede ser la ocasión de cambiar las ventanas para reforzar sus cualidades térmicas o su resistencia al robo, o de abandonar el sistema de calefacción inicial en favor de uno más eficaz que integre, por qué no, las energías renovables.


¿Por qué realizar mantenimiento a tu casa?

Con el tiempo, la casa se deteriora. Mantenerla significa evitar su desgaste, aunque sólo sea para mantener un mínimo de comodidad y funcionamiento diario. Por supuesto, es importante distinguir entre el mantenimiento general de la vivienda y las obras de reforma o ampliación, aunque a veces requieran un presupuesto elevado.

La limpieza de canaletas, sustitución de grifos, quitar el musgo de una terraza son operaciones comunes, poco costosas, si lo haces por tu propia cuenta. Por otro lado, la reforma del tejado, la sustitución de las ventanas, la caldera o la restauración de la fachada tienen un coste considerable. Estas obras entran en la categoría de mantenimiento, ya que se consideran una reforma de un componente esencial de la casa que se ha deteriorado con el tiempo.


Vida útil de los componentes de una casa

La vida media de una casa es de más de 100 años. Sin embargo, los materiales y equipos técnicos que componen una casa no tienen toda esta longevidad. Lo cual está íntimamente combinado a su calidad y a su implementación.

Techo o tejado

  • Tejas: de 30 a 50 años
  • Zinc: 30 a 60 años
  • Cobre: 100 años

Revestimiento y pintura

  • Pintura exterior: más de 15 años
  • Pintura interior: más de 5 años
  • Revestimiento exterior: más de 10 años
  • Revestimiento interior: más de 15 años

Carpintería

  • Ventanas: PVC más de 15 años, aluminio: más de 20 años, madera: más de 15 años
  • Puertas exteriores: de madera de 25 a 50 años, de aluminio: de 15 a 30 años
  • Puertas de garaje: de acero o aluminio más de 20 años, madera: más de 10 años, PVC: más de 20 años

Fontanería

  • Drenaje y suministro: más de 40 años
  • Grifería: más de 20 años
  • Bañera y lavabo: más de 20 años

Revestimientos

  • Suelo: de madera maciza de por vida, laminado más de 15 años
  • Moqueta y suelo de PVC flexible: de 8 a 20 años
  • Azulejos, cerámica y piedra natural: más de 100 años

¿Con cuanta frecuencia se debe realizar el mantenimiento?

Tanto si se realiza cada 10 años, como si es anual o en cuanto surge un problema, el objetivo del mantenimiento es retrasar la necesidad de realizar trabajos más importantes:

  • Parqué: cada 5 a 10 años
  • Pintura: a partir de 5 años
  • Caldera: una vez al año
  • Bomba de calor: una vez al año
  • Fachadas: cada 15 o 20 años
  • Eliminación del musgo de los tejados: en cuanto aparezca el musgo
  • Reforma de techado: cada 15 a 30 años

Con cuanta frecuencia se debe realizar el mantenimiento


Trabajos de mantenimiento de la casa: ¿a qué precio?

Las primeras obras importantes no se realizan hasta pasados 5 o 10 años de la construcción de la vivienda. Hay que reparar las primeras pinturas, revisar el estado de la caldera o el sistema de ventilación.

Revestimientos para el suelo

  • Las baldosas son indestructibles y sólo requieren una limpieza periódica.
  • Los suelos de terracota, en cambio, pueden necesitar una limpieza a fondo y una impermeabilización cada 5 o 10 años con un producto adecuado.
  • Los suelos de madera maciza son casi indestructibles, dependiendo de la especie, lo que no significa que no deban mantenerse. Vitrificadas o barnizadas, son más fáciles de lavar.

Estos tratamientos representan un conjunto de trabajos fáciles de realizar pero que requieren tiempo. Lo más importante es seguir los pasos de la aplicación: lijar, quitar el polvo, aplicar. La cera también sigue siendo una apuesta segura, que sólo requiere una limpieza con esponja húmeda. Pero en el caso de las manchas, a menudo es necesario lijar la superficie antes de volver a aplicar una capa de cera.

En el caso de los suelos laminados, cuanto más gruesa sea la capa superior, más se podrá reformar el suelo. Los suelos laminados, de plástico y de linóleo, basta con una limpieza periódica con un producto adecuado, al igual que con las baldosas, pero cuidado, su vida útil depende de la calidad del producto.


La pintura

El mantenimiento de las paredes pintadas depende sobre todo de la pintura utilizada: lavable o no.

  • Las pinturas no lavables pueden limpiarse frotando ligeramente con una esponja limpia y húmeda.
  • Las pinturas lavables, mucho más resistente, se puede lavar con agua sin ningún problema.

En ambos casos, un pequeño lavado regular permite mantener las pinturas limpias durante varios años. Después, es necesario repintar o cambiar la decoración con un producto adecuado.

  • Primer paso: Un lavado a fondo.
  • Segundo paso: Rellena las pequeñas grietas con yeso y lijar.
  • Tercer paso: Una capa de imprimación, o incluso dos, es necesaria si se desea un acabado satinado o brillante. El truco para un acabado de color intenso: una imprimación previa al tinte. Cuidado con los productos monocapa, el resultado no siempre está a la altura de las expectativas.

Mantenimiento de la fachada

Mantener la fachada significa proteger la estructura de la casa de la humedad, que es tu enemigo número uno como también es una cuestión estética. Con el tiempo, aparece la moho, para evitar el desarrollo de musgo, es necesario cepillar o limpiar a alta presión por profesionales.

En el caso de las micro fisuras, el remedio consiste en eliminar las partes desmenuzadas y luego rellenarlas con un producto adaptado a la naturaleza del revestimiento. Al menos cada 5 años para una limpieza completa y el relleno de pequeñas grietas.

En el caso de grietas más grandes, la fachada debe ser impermeabilizada o mejor sellada. Las grietas menores de 1 mm requieren un tratamiento de impermeabilización, entre 1 y 2 mm, se requiere un tratamiento de impermeabilización. Más allá de eso, hay que reparar todo, y por qué no aprovechar para aislar del exterior.

En cuanto al revestimiento, todo depende del tipo de revestimiento (de madera o de cemento) y del criterio estético de cada persona.

Los revestimientos de madera se vuelven grises de forma natural y no es necesario tratarlos. En cambio, si no quieres que sea gris o si está teñido de origen, dependiendo de la calidad de los productos, es necesario repintar cada 5 o 10 años.

Los revestimientos de cemento, que generalmente están coloreados en la masa, es necesario limpiarlos como si fueran de yeso. Y si quieres cambiar el color, no hay problema con la pintura.


Perturbaciones constructivas

  • Microfisuras: A nivel de las juntas de albañilería, resultan del uso de bloques mal estabilizados o de un mal montaje (juntas demasiado anchas, mala dosificación, secado demasiado rápido).
  • Grietas verticales: Situados en las esquinas de la construcción, delatan un defecto de enlace vertical.
  • Grietas horizontales: Situados en línea con el suelo o ligeramente por encima de él, se deben a una deformación o rotación del suelo sobre los tirantes horizontales periféricos.
  • Dividir las esquinas: Una protección insuficiente es la causa de la aparición de armaduras corroídas por la humedad (carbonatación del hormigón).
  • Grietas oblicuas: En la esquina, provienen de un defecto de encadenamiento vertical. En la esquina de un muro, se deben a una inestabilidad del suelo o de la base de la construcción que provoca movimientos estructurales.
  • Pequeñas grietas: Horizontales o verticales, se deben generalmente a elementos de mampostería heterogéneos que tienen un comportamiento higrotérmico diferente (dinteles).

Revestimiento dañado en la fachada

  • Sombreado: Se trata de una alteración del color o una modificación de la tonalidad. Fenómeno debido a una fuerte exposición a los rayos UV, en el caso de una pintura de mala calidad o demasiado sensible (color amarillo o pastel).
  • Desprendimiento: El revestimiento se desprende, se riza, se ampolla o suena hueco. Esta patología delata una disociación del soporte y del revestimiento causada por una mala adhesión durante la aplicación (soporte demasiado seco, aglutinante mal dosificado).
  • Sombreado de mampostería: Las sombras de la mampostería aparecen imperceptiblemente a través de la pintura de acabado, a menudo debido al desajuste entre el tipo de pintura aplicada y la naturaleza del sustrato.
  • Agrietamiento: En forma de telaraña (microfisura < 0,2 mm), procede de un secado demasiado rápido durante la aplicación del yeso (demasiada agua) o del revestimiento (enfoscado todavía húmedo).

Rastros de envejecimiento en una casa

  • Fugas en el techo: Pueden dejar rastros de humedad que desborden la fachada y dañen su revestimiento a largo plazo.
  • Protección de los cabezales de muros: Si dejan de cumplir su función, las infiltraciones de agua provocan goteos en la fachada.
  • Junta de dilatación: Punto débil entre dos edificios contiguos por el que puede penetrar la humedad y causar daños.
  • Manchas oscuras: A menudo, debido a la infiltración de agua, indican una zona mal protegida o cuya impermeabilidad está degradada (como bajo un balcón o una terraza).
  • Suciedad: Alrededor y debajo de los alféizares de las ventanas, reflejan un defecto que hace que el agua corra por la fachada en lugar de ser rechazada más lejos de la pared.
  • Erosión: El viento daña la piedra, especialmente en las esquinas. Las diferencias de temperatura también pueden dañarla (dilatación, astillamiento).

Si no está familiarizado con las tareas de mantenimiento o no te sientes capacitado para ello, es recomendable que recurras a una empresa de reformas integrales profesional.

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